Desde Salazones Serrano queremos rendir un homenaje especial a todos nuestros amigos sevillanos que ayer día 24 de Abril dieron pistoletazo de salida a uno de los acontecimientos más “salaos” de la zona: La Feria de Abril.
Para todos aquellos afortunados que hayan visitado alguna vez la Feria de Abril, a través de estas palabras podrán recordar momentos gastronómicos inolvidables ;y para los que esperamos con anhelo el momento de visitar esta mítica feria, tomemos nota de todos los consejos gastronómicos.
La noche del ‘pescaíto’. Gran homenaje al “pescaito” que se hace en esta noche, y es que así se llama la primera cena que se celebra en la Feria de Abril. Como su propio nombre indica, cada caseta sirve pescado frito en todas sus variedades gambas, chipirones, calamares del campo, choco, salmonetes, coquinas…
¿Con qué acompañamos el “pescaíto”
Una bebida de obligada degustación es el “rebujito” siempre acompañado por una buena Mojama o Anchoas de Serrano, por supuesto; un combinado a base de manzanilla y un refresco con sabor a lima o limón que se sirve con mucho hielo. Tampoco nos podemos olvidar de disfrutar de la manzanilla, o del fino de Jerez.
Sin duda la Feria de Abril es un lugar para reír, pasear, y disfrutar de la magia de las casetas y de los trajes que llevan sus protagonistas, no podemos olvidarnos de los impresionantes enganches de caballos derrochando belleza por las mañanas.
Pero si en algún momento necesitamos tomarnos un descanso y reponer un poco las fuerzas después de tanto bailar, lo mejor es un buen caldo de puchero elaborado con distintos tipos de carne y hortalizas.
Pero si algo tenemos que tener claro cuando vayamos a la Feria de Abril es que como al más estilo andaluz, no se come, se “pica”, y “picoteando” podemos pasarnos el día entero, con exquisiteces como el salmorejo, el gazpacho andaluz, la tortilla o por supuesto el jamón ibérico en todas sus varidades.
La noche también tiene su “indispensable” y es que los churros y buñuelos con chocolate son los protagonistas cuando cae la noche o incluso para cuando amanece, se sirven en las míticas casetas regentadas por familias gitanas que se distribuyen a lo largo y ancho de toda la Feria.
Y después de estas palabras… ¿A quién no le gustaría estar en la Feria de Abril?



